martes, 2 de octubre de 2012

Barbara Cartland

1- Amantes en el Paraíso.


Las lágrimas rodaron en el rostro de Roxana mientras contemplaba la escultura que había hecho de Viktor. Prefería morir antes que vivir sin su amor. Para perfeccionar su arte y guardar su secreto, Roxana había permanecido en Bali, después de la misteriosa muerte de su tío, soportando el gobierno rígido de los holandeses y el asedio de un gobernador lujurioso. Cuando el cínico conde Viktor Haan llegó de Holanda, fue como si los dioses de la isla hubieran decidido reunirlos. Roxana se estremecía ante la maravilla de sus besos, pero el destino intervino y él le dio la espalda, lleno de rencor.

Mio

2- Amor Bajo el Fuego.


Incapaz de soportar más tiempo la angustiosa situación que vivía en Portugal tras la muerte de su madre, Elvina decidió huir a Inglaterra para buscar a sus familiares. Carente de medios para efectuar el viaje, se introdujo como polizón en el yate de lord Wye, un apuesto aventurero y emisario del príncipe regente. Y las vicisitudes los unieron a través de una Europa asolada por los ejércitos napoleónicos. Pero una vez en Inglaterra, Elvina hubo de enfrentarse a la amenaza más grave: la bellísima y peligrosa lady Cleone estaba decidida a quitarla de en medio y casarse con lord Wye.


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3- Amor de Contrabando.
En la densa bruma marina, el Duque de Westacre conoció a una joven muy bella, quien aunque se expresaba como una dama, lo trató con desprecio. Era, de hecho, la criatura más hechicera que había visto jamás.¿Por qué, entonces, dirigía una banda de contrabandistas? Tal parecía que ni el más elegible de los duques solteros de Inglaterra, podría conseguir este tesoro convertido en mujer, hasta que no lograra desbaratar el complot mortal contra su príncipe y rescatar el corazón de la dama de su insólito secreto.
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4- Amor en el Circo.


Thelma, la hija de Lord Fernhurst, escucha cuando su madrastra dice a su amante, Sir Richard Leith, un noble sin recursos, que la tía abuela de la muchacha ha muerto y le heredó a ésta una enorme fortuna. Lady Fernhurst  sugiere que Sir Richard se case con la heredera para que ambos puedan apoderarse de su dinero. Aterrorizada por lo anterior Thelma huye, llevándose a Watkins, quien fuera asistente de su fallecido hermano. Al segundo día de escapar, vislumbra una espléndida mansión a la distancia, y para su sorpresa, no lejos de la mansión, descubre el toldo de un circo y que conducen a un tigre, sujeto con una correa, hacia una jaula. Movida por la curiosidad, entra en la tienda del circo y se encuentra con el apuesto Conde de Merstone, quien acaba de regresar de prestar servicio en el Ejército de Ocupación en Francia.

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5- Bordadora de Ensueños.


Tal vez la madre de Olinda Selwyn había tenido razón. Olinda había aceptado un trabajo que consistía en restaurar bordados antiguos para la Condesa viuda de Kelvedon. Ella y su madre necesitaban el dinero. Pero Lady Selwyn tenía miedo de que su hija, bella e inocente, cayera víctima de las pretensiones de algún caballero mundano. Olinda se había reído de los temores de su madre. Pero ahora había dejado de reír. El joven amante de la condesa no guardaba en secreto sus perversos designios contra la virtud de Olinda. La pobre muchacha se sentía desamparada. ¿Quién la protegería?
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6- En las Redes del Amor.


Ivo Broome no podía sospechar, al emprender viaje aquella noche hacia su casa de campo, que iba a tener un encuentro sorprendente: Clara, una bonita joven que, disfrazada de chico, se había ocultado en su carruaje para escapar de lo que consideraba “un destino peor que la muerte”. Mujeriego y egocéntrico, Ivo era también un caballero, así que no podía dejar de prestarle ayuda… Pero las cosas se complicaron cuando apareció el tutor de Clara y le puso entre la espada y la pared: o se casaba con ella o se vería ante los tribunales, acusado de rapto. ¿Aceptaría el orgulloso Ivo Broome semejante imposición?

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7- La Criada Misteriosa.

Para salvar la vida del conde, Giselda era capaz de cualquier sacrificio. Herido en la batalla de Waterloo, el conde de Lyndhurst corría gran peligro de tener que amputar su pierna. Solamente los cuidados de una criada joven, bella y llena de secretos y misterios, lo salvarían de tan horrible destino. Giselda, contratada como eficiente enfermera, cuidó del conde con infinita dedicación y cariño… Un cariño que dará lugar a un gran amor imposible entre ellos
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8- La Esposa Complaciente.


—¡Huye conmigo! ¡Yo te enseñaré lo que significa el amor! La voz de Sir Guy Merrick estaba llena de pasión. Karina se sentía al borde de un abismo, dividida entre su lealtad y la atracción de lo desconocido.
—Pero si me fuera contigo… ¡viviríamos en pecado! Sabes que estoy casada y que di mi palabra…
—¿Qué importa eso? Alton Droxford no te merece. No eres par él más que la esposa complaciente que cierra los ojos ante sus infidelidades. ¡Huyamos juntos, Karina! A mi lado descubrirás al fin lo que es el amor.

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9- Los Ojos del Amor.


Vara McDorn regresa a su nativa Escocia después de terminar su educación en el sur del país. Llevaba poco tiempo en su hogar, cuando acude el Ministro con un problema. El nuevo Conde de Dornoch, que con renuencia ha aceptado su lugar como Jefe del Clan McDcrn, está ciego. Como fue educado en Inglaterra, se siente frustrado porque no puede entender la forma de hablar de la gente que lo rodea. El Ministro ruega a Vara que ayude al conde leyéndole, ya que ella tiene acento inglés. Vara acepta gustosa. Siente curiosidad por conocer al nuevo conde que, inesperadamente, obtuvo el título debido a dos decesos ocurridos en la familia. Cómo el conde perdió la vista protegiendo al Virrey en la India. Cómo Vara descubre una forma de curarlo. Cómo salva al conde de ser asesinado. Cómo él escucha la llamada de su sangre, todo eso se relata en esta emocionante novela de Bárbara Cartland que se desarrolla en Escocia.

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10- Odio y Pasión.


Romara Shaldon observó con horror que un desconocido cogía en brazos a su pequeño sobrino y echaba a correr. No perdió tiempo en gritar. Corrió como nunca lo había hecho hacia donde estaba la pistola y, sin detenerse a pensar, disparó. El hombre se tambaleó y cayó al suelo… ¡muerto! Mientras Romara caminaba de regreso a casa, le produjo un malestar angustioso pensar en la humillación que sufriría su marido, lord Ravenscar, al verla ante el tribunal, acusada de asesinato. No había tiempo que perder. Tenía que huir de allí lo más rápidamente posible. No soportaría el desprecio que, sin duda, vería en los ojos de su marido.

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11- Perdón y Olvido.

Constance no tuvo más remedio que entrar en la sala donde estaba el duque, aquel caballero de tan mala reputación. Le había imaginado de edad madura, con ojos rasgados, larga y afilada nariz y orejas puntiagudas. Pero al mirar hacia el fondo de la habitación no halló al demonio que esperaba encontrar, sino a un hombre joven y extremadamente apuesto. Él la miró de un modo que la hizo estremecer y su corazón empezó a latir con violencia. Sobrecogida por las extrañas emociones que la dominaban, se ruborizó y volvió la cara para escapar a la penetrante mirada del duque
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