lunes, 29 de agosto de 2011

Barbara Cartland


Su Único Amor

Lara, hija de un pastor protestante, cuya vida se había desarrollado siempre en un modesto pueblecillo, decidió hacerse pasar por institutriz para conocer el ambiente en que se desenvolvía la alta sociedad británica y reflejarlo en una novela. Así fue como entró en la magnífica propiedad del marqués de Keyston, donde aprendió una lección inesperada… ¡en brazos del dueño de la casa!